
La Ciudad Deportiva Afouteza vivió el pasado jueves una de esas mañanas que quedan grabadas en la retina para siempre. El primer equipo del RC Celta hizo un hueco en su rutina de entrenamientos para compartir momentos muy especiales, crear recuerdos inolvidables y llenarse de energía junto a los aficionados más valientes y luchadores del club.
Gracias a la colaboración de ASANOG (Asociación de Ayuda a Niños Oncológicos de Galicia) y el Centro San Rafael, pequeños y grandes como Adrián, Daniella y Álex, acompañados por sus familias, pudieron disfrutar de una jornada única muy cerca de sus ídolos. Risas, autógrafos, fotos y, sobre todo, mucho cariño y afouteza fueron los grandes protagonistas en un día donde el fútbol pasó a un segundo plano para poner el foco en el lado más humano del deporte.
Desde la Fundación Celta queremos agradecer de corazón la presencia de todas las familias y la increíble labor de estas dos entidades, que son un ejemplo diario de superación y fuerza. Seguiremos trabajando con orgullo para que el celtismo sea, por encima de todo, un motor de ilusión, inclusión y solidaridad.
